Esta receta surgió de una doble necesidad: darle uso a un paquete de pasta filo que me iba a caducar y que había comprado para hacer una pastela moruna que vi en el blog de Bea (pero me daba pereza hacerla aunque pintaba muy bien, con premio de Whole Kitchen incluído) y, por otro lado, hacer algo que me llevase poco esfuerzo y poco tiempo en una comida con amigos.
Pedí ayuda en el grupo de facebook y, como siempre, me llovieron las ideas. Sin embargo, al mismo tiempo yo le había echado el ojo a una receta de Vicky de I Love Tapas, pero cuál fue mi sopresa que ella usaba pasta de hojaldre en vez de pasta filo, así que me asaltó la duda ¿me aguantará?. Ahí estaba mi amiga Marina, de Blaukitchen, para prestarme ayuda online y darme todos los detalles sobre cómo hacerlo y cómo manejar esta masa. Justo cuando ya tenía decidido todo lo que iba a hacer y el cómo, Raquel, de La Cocina de Raquel me enseñó casi la misma receta que yo pensaba hacer, ya, al detalle... así que bueno, esto ha sido empezar la casa por el tejado para encontrarte al final con las instrucciones.
Vamos allá que me voy por las ramas... pero bueno, quería que supierais como surgió, que una receta sin historia parece que sabe a poco, ¿no?
Ingredientes (6 paquetitos)
- 12 hojas de pasta filo
- Mantequilla derretida
- 1 queso camembert redondo (o un camembert en porciones), cortado en 6 porciones.
- 1 bote de mermelada de tomate (o de arándanos)
- 1 huevo batido para pintar
Nota: el queso puede sustituirse por brie o queso de cabra, pero siempre un queso fuerte: no uséis quesitos del caserío, mozzarella u otros quesos suaves porque no se notará el sabor
Preparación
0. Precalentar el horno a 180ºC-200ºC.
1. Preparar una superficie de trabajo donde se pueda extender el paquete de pasta filo y al lado ir poniendo cada una de las hojas que separes. Mantener siempre las hojas que no uses tapadas, sino, se secan.
2. Separar una hoja de filo y ponerla sobre un papel vegetal. Pincelar bien con la mantequilla fundida (sin abusar pero tampoco racanear).
3. Poner otra hoja de pasta filo encima y pincelarla también de mantequilla.
4. Poner una cucharada sopera generosa de mermelada en un lateral (a unos 4 dedos del borde, pero centrado en altura), pensad que es como si fuerais a envolver un regalo en forma de caja pero dando varias vueltas de papel sobre vuestro "regalo". He hecho un esquema por si no se entiende bien (porque con 6 personas en la cocina, ponerme a hacer fotos ya era misión imposible).
5. Poner encima de la mermelada una de las porciones de camembert.
6. Poner encima otra buena cucharada sopera de mermelada.
8. Pintar con huevo batido el paquetito por todas partes.
9. Repetir la operación 5 veces (hasta acabar el queso)
10. Hornear hasta que estén doraditos (unos 10 min, pero estaros cerca del horno, como mi amigo Dieguín que estuvo bien pendiente).
Es de estas cosas que dices "¿cómo he podido estar tanto tiempo sin probar ésto?"
Hacedlo y me lo agradeceréis ;).









